Por Carlos Sandoval García
La edición de La Nación del pasado domingo 15 de enero me produjo una doble tristeza. Por
una parte, tanto la portada del periódico como la de la "Revista Dominical" encallaron en la
estigmatización de La Carpio, una comunidad en donde laboré junto con otras colegas del
Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica y que puedo decir que
conozco de a pie. Dar cuenta que "Seis pandillas se reparten La Carpio" es, hay que decirlo,
un lugar común que no resiste la prueba empírica.
Sin duda hay delincuencia y criminalidad,
pero es indiscutible que la inmensa mayoría de las personas que efectivamente se reparten La
Carpio son las trabajadoras domésticas, los trabajadores de la construcción y los oficiales de
seguridad del San José que nos gusta y al que aspiramos. Innovador hubiese sido preguntarse
cuántos proyectos tiene el INA en La Carpio, justamente la comunidad más próxima a las
instalaciones centrales de esta institución autónoma. O consultar al Ministerio de Educación
por qué aún hoy no se cuenta con una secundaria en la comunidad.
Por otra parte, la segunda tristeza me la genera leer que con ese reportaje se inaugura una
nueva etapa de "Proa", que vuelve a llamarse "Revista Dominical", el nombre que llevaba
hace algunos años. Me queda la enorme duda de si ese es el mejor modo de inaugurar una
nueva fase de la revista del diario más consolidado de Centroamérica. La combinación del
recurso a la estigmatización de lugares (La Carpio) y actores (pandillas) se complementa con
un anodino reportaje acerca de la soltería. Así, sensacionalismo y frivolidad son los aperitivos
de esta nueva etapa.
Sinceramente, ni La Carpio, ni la ciudadanía ni el mismo periódico La
Nación merecen esto. Con todo respeto, parece haber una evidente carencia de imaginación
periodística para trascender las fórmulas fáciles y los lugares comunes. Respecto al trabajo
publicado en el suplemento "Áncora" del domingo 24 de setiembre del año 2006, bien puede decirse que
mucho camino se ha desandado.
Y aclaro, no escribo asumiendo que de oficio haya que discrepar con La Nación. El lunes 17
Juan Fernando Lara publica un muy buen balance sobre el tráfico de armas, que confirma
que hay un lugar para el periodismo que facilita la comprensión del acontecer. Es decir, no se
trata de la crítica por la crítica. Ello para no mencionar las columnas de Barraza en fútbol, y
de Krugman en economía. Cada una, a su manera, motiva el inicio de la semana.
En buena concisión periodística, "La Nación" estaría para más. No es con referencias
a “otros”: sean estos pandilleros o maripepinos, quienes al tiempo que son rechazados ejercen
atracción, que un periódico grande puede aspirar a ser un gran periódico. Cuando se incide en
la opinión pública, en la conformación de imaginarios sociales y, ciertamente, en las agendas
de otros medios se requiere trascender salidas fáciles. "Proa" era un nombre muy grande para
una revista con una muy pequeña carta de navegación. Sin embargo, esta nueva versión, más
que "Revista Dominical", parece corresponderse a "popa".
La invasión de los Qr
Para algunos este post no aportará nada nuevo, sin embargo a otros les resolverá una de esas incógnitas cotidianas que suelen tomarnos desprevenidos.
Tal vez han notado que cada vez en más medios se pueden encontrar "cuadritos" como el de la derecha. Esto es lo que se conoce como código Qr, su nombre viene de Quick Reading Code, o código de lectura rápida, en español.
Existen desde hace más de 10 años. Empezaron como una alternativa a los códigos de barras tradicionales en Japón y con el avance de los dispositivos móviles empezaron a utilizarse en todo: desde la publicidad, hasta el arte callejero.
La tendencia de usar códigos Qr se ha expandido por el mundo, pues esta tecnología es de uso libre y con un simple generador online se pueden crear diversos tipos de código, con variedad de información a la que se puede acceder con el software adecuado en el dispositivo móvil, laptop o computadora de escritorio. El dispositivo utiliza la cámara para escanear la imagen y mostrar la información codificada.
Si bien se puede hacer un uso ingenioso de estos códigos, no se debe caer en el error tan común de usar las cosas simplemente por que están de moda o "son cool".
Colocar un código Qr en la etiqueta de un producto para ampliar la información sobre el mismo o para dirigir la atención del cliente a alguna promoción puede ser un gran acierto. Utilizar un Qr en una tarjeta de presentación con la información personal y los datos importantes puede ahorrarle a la persona que recibe la tarjeta la "molestia" de ingresar la información a su agenda o a su teléfono móvil.
Claramente en Costa Rica aún estamos lejos de llegar al nivel de Japón en el uso de códigos Qr, pero con el abaratamiento de los costos y la magia del financiamiento instantáneo son cada vez más los teléfonos móviles inteligentes y las tabletas en la calle, por lo que es casi seguro que con ellos aparezcan también más y más códigos en productos y piezas publicitarias.
Tal vez han notado que cada vez en más medios se pueden encontrar "cuadritos" como el de la derecha. Esto es lo que se conoce como código Qr, su nombre viene de Quick Reading Code, o código de lectura rápida, en español.
Existen desde hace más de 10 años. Empezaron como una alternativa a los códigos de barras tradicionales en Japón y con el avance de los dispositivos móviles empezaron a utilizarse en todo: desde la publicidad, hasta el arte callejero.
La tendencia de usar códigos Qr se ha expandido por el mundo, pues esta tecnología es de uso libre y con un simple generador online se pueden crear diversos tipos de código, con variedad de información a la que se puede acceder con el software adecuado en el dispositivo móvil, laptop o computadora de escritorio. El dispositivo utiliza la cámara para escanear la imagen y mostrar la información codificada.
Si bien se puede hacer un uso ingenioso de estos códigos, no se debe caer en el error tan común de usar las cosas simplemente por que están de moda o "son cool".
Colocar un código Qr en la etiqueta de un producto para ampliar la información sobre el mismo o para dirigir la atención del cliente a alguna promoción puede ser un gran acierto. Utilizar un Qr en una tarjeta de presentación con la información personal y los datos importantes puede ahorrarle a la persona que recibe la tarjeta la "molestia" de ingresar la información a su agenda o a su teléfono móvil.
Claramente en Costa Rica aún estamos lejos de llegar al nivel de Japón en el uso de códigos Qr, pero con el abaratamiento de los costos y la magia del financiamiento instantáneo son cada vez más los teléfonos móviles inteligentes y las tabletas en la calle, por lo que es casi seguro que con ellos aparezcan también más y más códigos en productos y piezas publicitarias.
TV Digital: asuntos ciudadanos
Se podrá ver tele en alta definición (ache-dé).
Se pasaría de un formato casi cuadrado a uno más alargado.
Hay algo sobre japoneses y brasileños.
Usted tiene que comprar un tele digital o una cajita, si no no ve nada.
Para muchas personas que han hablado sobre el cambio de TV analógica a TV digital en Costa Rica, eso podría ser todo. Elementos técnicos y complicados a veces: se verá mejor, 16:9, norma ISDB-Tb, interactividad, más canales, ancho de banda... Y sí: para la mayoría de voces, el "apagón analógico" es una cuestión de consumidores, de cómo deben comprar un aparato para poder ver televisión de ahora en adelante y de las ventajas tecnológicas que este cambio trae. Sin que implique mucha gente informada, al menos en internet se puede encontrar bastante información en este sentido.
Sin embargo... ¿El contenido? Las personas que están frente al televisor no son solo consumidores: son ciudadanos, con derechos. Entre esos, el derecho a la comunicación. Como en muchos otros temas, no es casual que esta parte se omita. Muchos actores tienen interés en que la televisión digital se vea como un tema únicamente de negocio. Son los mismos a quienes no les interesa que la legislación cambie en su contra, seguir lucrando a partir de la falta de regulación, la venta de basura audiovisual y en ocasiones a partir de la desinformación.
Desentrañemos un poco el asunto. Habrá más canales, más interactividad... pero, ¿Y si los canales presentan la misma o peor oferta que la actual? ¿Si nos recetan más "formatos", reality shows, sangre, toros, novelas mexicanas y colombianas? Pues bien, este momento es el más óptimo para tener un debate de fondo (que se ha omitido por añales) sobre la calidad, los contenidos, el uso y fines que se le da a las frecuencias del espectro radioeléctrico en Costa Rica.
Este es el momento para hacernos preguntas como: ¿Por qué las televisoras comerciales pagan solo 3 mil colones al año por el uso de una frecuencia que es una concesión del Estado? ¿Por qué hay tantos contenidos importados de baja calidad? ¿Por qué no se definen claramente televisoras comerciales, públicas y comunitarias? Entre otras. Pero lo más importante: ¿Qué modelo de televisión queremos? ¿Una que se rija solo bajo el imperio del mercado y el rating? ¿O una inclusiva, participativa, plural, que le dé espacio a las diferentes voces que hay en el país y que no solo "entretenga"?
Personalmente yo prefiero la última opción. Costará convencer a muchas personas de que se pueden exigir contenidos distintos en la televisión y que el "perillazo" y el mercado no son la única solución. Sin duda, la discusión tiene un alto componente político y es por ello que el tema se dificulta. Pero también hay que evidenciar que es un tema de altos intereses económicos y que no se puede abordar tan inocentemente. La comunicación es un derecho. La televisión puede cambiar.
Se pasaría de un formato casi cuadrado a uno más alargado.
Hay algo sobre japoneses y brasileños.
Usted tiene que comprar un tele digital o una cajita, si no no ve nada.
Para muchas personas que han hablado sobre el cambio de TV analógica a TV digital en Costa Rica, eso podría ser todo. Elementos técnicos y complicados a veces: se verá mejor, 16:9, norma ISDB-Tb, interactividad, más canales, ancho de banda... Y sí: para la mayoría de voces, el "apagón analógico" es una cuestión de consumidores, de cómo deben comprar un aparato para poder ver televisión de ahora en adelante y de las ventajas tecnológicas que este cambio trae. Sin que implique mucha gente informada, al menos en internet se puede encontrar bastante información en este sentido.
Sin embargo... ¿El contenido? Las personas que están frente al televisor no son solo consumidores: son ciudadanos, con derechos. Entre esos, el derecho a la comunicación. Como en muchos otros temas, no es casual que esta parte se omita. Muchos actores tienen interés en que la televisión digital se vea como un tema únicamente de negocio. Son los mismos a quienes no les interesa que la legislación cambie en su contra, seguir lucrando a partir de la falta de regulación, la venta de basura audiovisual y en ocasiones a partir de la desinformación.
Desentrañemos un poco el asunto. Habrá más canales, más interactividad... pero, ¿Y si los canales presentan la misma o peor oferta que la actual? ¿Si nos recetan más "formatos", reality shows, sangre, toros, novelas mexicanas y colombianas? Pues bien, este momento es el más óptimo para tener un debate de fondo (que se ha omitido por añales) sobre la calidad, los contenidos, el uso y fines que se le da a las frecuencias del espectro radioeléctrico en Costa Rica.
Este es el momento para hacernos preguntas como: ¿Por qué las televisoras comerciales pagan solo 3 mil colones al año por el uso de una frecuencia que es una concesión del Estado? ¿Por qué hay tantos contenidos importados de baja calidad? ¿Por qué no se definen claramente televisoras comerciales, públicas y comunitarias? Entre otras. Pero lo más importante: ¿Qué modelo de televisión queremos? ¿Una que se rija solo bajo el imperio del mercado y el rating? ¿O una inclusiva, participativa, plural, que le dé espacio a las diferentes voces que hay en el país y que no solo "entretenga"?
Personalmente yo prefiero la última opción. Costará convencer a muchas personas de que se pueden exigir contenidos distintos en la televisión y que el "perillazo" y el mercado no son la única solución. Sin duda, la discusión tiene un alto componente político y es por ello que el tema se dificulta. Pero también hay que evidenciar que es un tema de altos intereses económicos y que no se puede abordar tan inocentemente. La comunicación es un derecho. La televisión puede cambiar.
La histeria del fin
Por Daniela Mora
No es la primera vez que las redes sociales se llenan de expertos en…casi cualquier cosa. Ahora resulta que los “ruidos extraños” que según se dice, se escucharon en horas de la madrugada del domingo, fueron causados por aliens, los mayas, el diablo y el puritico anticristo en persona con el menester de anunciar el fin del mundo.
Además de no entender la manía de gritar a los cuatro vientos que este año se acaba el mundo e incitar a la histeria colectiva de aquellos que no saben que no todo lo que se dice es cierto, en lugar de aprovechar el tiempo en cosas, digámoslo así, productivas; no logro comprender las ganas que parece tener cierta gente de que en serio se acabe el mundo pronto.
¿Cuántas veces nos han anunciado el inicio del apocalipsis, la venida de los mayas y cuanta tontera se le ocurra a la gente? ¿Tanta gana tenemos de dejar de vivir o es simple pereza mental de enfrentar nuestro porvenir? Además, esto trae consigo algunas formas de ver la vida que nunca he logrado entender, que dan pie a la mediocridad y al estancamiento. ¿Es así como queremos vivir el resto de nuestras vidas?
No es la primera vez que las redes sociales se llenan de expertos en…casi cualquier cosa. Ahora resulta que los “ruidos extraños” que según se dice, se escucharon en horas de la madrugada del domingo, fueron causados por aliens, los mayas, el diablo y el puritico anticristo en persona con el menester de anunciar el fin del mundo.
Además de no entender la manía de gritar a los cuatro vientos que este año se acaba el mundo e incitar a la histeria colectiva de aquellos que no saben que no todo lo que se dice es cierto, en lugar de aprovechar el tiempo en cosas, digámoslo así, productivas; no logro comprender las ganas que parece tener cierta gente de que en serio se acabe el mundo pronto.
¿Cuántas veces nos han anunciado el inicio del apocalipsis, la venida de los mayas y cuanta tontera se le ocurra a la gente? ¿Tanta gana tenemos de dejar de vivir o es simple pereza mental de enfrentar nuestro porvenir? Además, esto trae consigo algunas formas de ver la vida que nunca he logrado entender, que dan pie a la mediocridad y al estancamiento. ¿Es así como queremos vivir el resto de nuestras vidas?
Que el 2011 no sea un mal presagio
No lo digo por Laura. Pero sí. La presidenta de las manos grandes ("no se nos ha escapado de las manos") tuvo un año delirante. Bloqueos, manifestaciones, huelgas. Unas más justificadas que otras, pero todas resultado de tanto tiempo de mangoneo continuo. A ese temblor de ciertos sectores que, por X o Y, "estallaron", hay que sumar los golpes que repetidamente se autopropinó este Gobierno y lo llevaron a este mal sabor a final de año, con ganas de seguirlo cocinando.
Chinchilla alega en su defensa que "le tocó" gobernar en la época en que salieron estos conflictos a flote. Laura no tiene toda la culpa del saqueo de la CCSS, ni es mandataria de este país desde los años 70, y por supuesto, ella no es culpable de lo que hizo el gobierno de Óscar Arias... ¿cómo? Dijo alguien en twitter: Laura habla sobre su gestión como si hubiera caído desde el cielo en la silla presidencial y encima la hubieran amarrado. Pareciera que no fue Ministra, Diputada, ni Vicepresidenta. "Le tocó" ser presidenta, ella no quiso.
Si bien sí, son tiempos difíciles, el plan de Chinchilla es quitarse el tiro todo el tiempo. "Pachequearse". Decir que el país está bajo su control cuando las estadísticas van más en su contra, cuando los indicadores socio-económicos muestran deterioro e inclusive cuando se están dando varias manifestaciones en la calle al mismo tiempo. Su táctica es no aceptar la crisis, no poner las barbas en remojo, echarle la culpa a los demás. Si es narcotráfico, todo es culpa de los otros países; si es la CCSS, de las administraciones pasadas; si es que la pobreza y la inseguridad ciudadana aumentan, también. Ella no gobierna. Ella solo tiene culpa de lo bueno... si es que lo hay. Pobrecita ella.
No podemos vivir con un solo día al año como el 30 de noviembre (en que se sepultó a Infinito Gold, se le dio un golpe al plan fiscal y acabó la huelga en las bananeras). No sé si soy el único que lo cree, pero necesitamos mucho más que eso. Para ello, las personas que están intentando trabajar bien en el país deberían recibir al menos una ventana de intercambio, recibir más que la indiferencia y prepotencia disfrazadas bajo el discurso de la gobernabilidad: "No nos dejan gobernar". Como si "gobernar" fuera "dictar".
Las organizaciones, empresas, comunidades y ciudadanía en general debería tener mínimo un espacio para ventilar y armar propuestas conjuntas, un espacio de diálogo con los diferentes poderes del Estado. Ya se ha demostrado que el atropello descarado, por más que se justifique, no funciona. El mejor ejemplo es el plan fiscal: querer medio armar y aprobar un proyecto a "golpe de tambor" provoca problemas nada despreciables.
Quisiera que el 2011 no fuera un mal presagio. Pero aún con los esfuerzos de muchas personas, yo por el contrario sigo viendo un Ejecutivo que junto a su bancada Legislativa tiende a cerrar los pocos espacios de participación, que no quiere voces contrarias, porque, en general, no quiere broncas. Un gobierno que no tiene un destino, ni ganas de tenerlo. Veo a un Gobierno que no quiere aceptar los escándalos, los errores, que omite, omite y omite. Hubo grupos que hicieron cosas buenas en este año, pero el problema es la actitud de quien les habría de "recepcionar", articular.
Sea porque "no los ve" o "no los quiere ver", la cosa es que Chinchilla y su equipo no están haciendo frente a los problemas "en serio", a partir de una escucha real y decisiones de fondo. Y en tanto, espero que por la víspera no salga el día, o el año. Que el 2012 tenga otra cara.
Chinchilla alega en su defensa que "le tocó" gobernar en la época en que salieron estos conflictos a flote. Laura no tiene toda la culpa del saqueo de la CCSS, ni es mandataria de este país desde los años 70, y por supuesto, ella no es culpable de lo que hizo el gobierno de Óscar Arias... ¿cómo? Dijo alguien en twitter: Laura habla sobre su gestión como si hubiera caído desde el cielo en la silla presidencial y encima la hubieran amarrado. Pareciera que no fue Ministra, Diputada, ni Vicepresidenta. "Le tocó" ser presidenta, ella no quiso.
Si bien sí, son tiempos difíciles, el plan de Chinchilla es quitarse el tiro todo el tiempo. "Pachequearse". Decir que el país está bajo su control cuando las estadísticas van más en su contra, cuando los indicadores socio-económicos muestran deterioro e inclusive cuando se están dando varias manifestaciones en la calle al mismo tiempo. Su táctica es no aceptar la crisis, no poner las barbas en remojo, echarle la culpa a los demás. Si es narcotráfico, todo es culpa de los otros países; si es la CCSS, de las administraciones pasadas; si es que la pobreza y la inseguridad ciudadana aumentan, también. Ella no gobierna. Ella solo tiene culpa de lo bueno... si es que lo hay. Pobrecita ella.
No podemos vivir con un solo día al año como el 30 de noviembre (en que se sepultó a Infinito Gold, se le dio un golpe al plan fiscal y acabó la huelga en las bananeras). No sé si soy el único que lo cree, pero necesitamos mucho más que eso. Para ello, las personas que están intentando trabajar bien en el país deberían recibir al menos una ventana de intercambio, recibir más que la indiferencia y prepotencia disfrazadas bajo el discurso de la gobernabilidad: "No nos dejan gobernar". Como si "gobernar" fuera "dictar".
Las organizaciones, empresas, comunidades y ciudadanía en general debería tener mínimo un espacio para ventilar y armar propuestas conjuntas, un espacio de diálogo con los diferentes poderes del Estado. Ya se ha demostrado que el atropello descarado, por más que se justifique, no funciona. El mejor ejemplo es el plan fiscal: querer medio armar y aprobar un proyecto a "golpe de tambor" provoca problemas nada despreciables.
Quisiera que el 2011 no fuera un mal presagio. Pero aún con los esfuerzos de muchas personas, yo por el contrario sigo viendo un Ejecutivo que junto a su bancada Legislativa tiende a cerrar los pocos espacios de participación, que no quiere voces contrarias, porque, en general, no quiere broncas. Un gobierno que no tiene un destino, ni ganas de tenerlo. Veo a un Gobierno que no quiere aceptar los escándalos, los errores, que omite, omite y omite. Hubo grupos que hicieron cosas buenas en este año, pero el problema es la actitud de quien les habría de "recepcionar", articular.
Sea porque "no los ve" o "no los quiere ver", la cosa es que Chinchilla y su equipo no están haciendo frente a los problemas "en serio", a partir de una escucha real y decisiones de fondo. Y en tanto, espero que por la víspera no salga el día, o el año. Que el 2012 tenga otra cara.
Walter Rojas, anestesiólogo: "La huelga es una medida de presión justificada"
No hay crisis más clara. Tras iniciarse una huelga de anestesiólogos/as, la Caja merma en quizá su labor más importante: las cirugías. Se contabilizan casi 2000 canceladas por todo el país, y aparentemente no se ve luz en la negociación, por lo que la Junta Directiva (JD) tomó la decisión de aplicar medidas legales y administrativas al gremio. Más allá de estar a favor o en contra de sus posturas de antemano, me pareció importante tener un acercamiento un poco más claro para que las evaluemos. Por eso, entrevisté al anestesiólogo Walter Rojas Rivera, de Pérez Zeledón, activo en el movimiento. Aquí un resumen.
En los medios se ha dicho que ustedes piden 15 días de vacaciones profilácticas y 5% de sobresueldo por peligrosidad. ¿Es solo esto o algo más?
La parte más importante de la petitoria es que se mejoren las condiciones laborales, sanitarias, de equipo y de infraestructura. Consecuentemente, pedimos vacaciones profilácticas, para lograr una desintoxicación física y mental. El 5% es un plus asociado, que ya reciben, por ejemplo, ortopedistas, neurocirujanos o radiólogos por la exposición a radiaciones. Nosotros nos exponemos además a contaminaciones por fluidos y por sobrantes de gases anestésicos generados en la sala, que no se evacúan. El más afectado es el anestesiólogo.
La imagen de esta huelga es que es abusiva. Incluso se declaró ilegal en un juzgado. ¿Cuáles son las razones para que la huelga sea la opción que toman?
Vea, en el 2006 se iniciaron acciones por diferentes vías, Sala IV, Salud ocupacional. La Asociación de Médicos Anestesiólogos (AMA) pidió un estudio a la CCSS, que valoró que estamos hipertensos, con colesterol alto, estrés, sedentarismo, obesidad; hacemos muchas guardias, estamos fuera de casa 3 ó 4 días enteros. En enero 2011 se llega a un acuerdo con Rosa Climent para las vacaciones. Vinieron los cambios y Zeirith Rojas, nuevo gerente médico, desconoció esto y se tomaron medidas represivas. Cercenan el derecho a huelga, argumentando falsamente que la salud de los pacientes no atendidos corre riesgo. No se atienden pacientes programados electivamente, que pueden esperar en el tiempo. Los de emergencia sí se atienden.
¿Por qué no se llega a un acuerdo con Zeirith Rojas? Seguramente se cree que habría un efecto dominó. Todo el personal expuesto querría optar por lo mismo. De cualquier manera, ya hay empleados como fitopatólogos o secretarias de rayos-X que tienen vacaciones profilácticas y no están expuestos a ningún peligro, así que no entendemos por qué a nosotros no nos las dan. Tenemos el estudio, el sí de la anterior Gerencia Médica. Económicamente, sería 5%, que nosotros hasta podríamos obviar. Operativamente, las vacaciones se cubrirían por los médicos en servicio. No entendemos la negativa. Recién se presentó una nueva propuesta de negociación. Aún no hay respuesta.
¿Cuáles son los fundamentos que se dan del otro lado de la mesa?
Ninguno. La respuesta final es simplemente "no proceden las vacaciones profilácticas para anestesiólogos".
Casi 2 mil cirugías canceladas, para personas que no son culpables del desacuerdo. ¿Le parece correcto este método y la terrible situación que provoca? Desde nuestro punto de vista, es una medida de presión justificada. No ha habido una instancia de negociación. Con Climent ya teníamos esto resuelto, pero con Rojas todo se vino al suelo. Comenzamos con paros progresivos, pero se ignoraron. Al final llegamos a esto. Desgraciadamente, el Gobierno y la JD le tratan de echar la culpa de la crisis a los médicos. El movimiento está intentando que se mejore la calidad de las salas de operaciones, del servicio, de los equipos, del ambiente. Todo esto repercute para el paciente de manera positiva.
¿Qué se plantean ante el inicio de los despidos recién anunciados?
Todo esto está siendo llevado ante los tribunales. Nosotros tenemos ya una contrapropuesta. Los despidos no van a proceder porque se violenta el derecho a la manifestación.
¿Aunque se haya declarado ilegal la huelga?
Aquí todas las huelgas se declaran ilegales en un inicio. Pero falta apelar la decisión del juzgado, ahora ante un tribunal. No entiendo cómo se despide antes de siquiera resolver en tribunales con certeza.
Las razones de la falta de anestesiólogos/as en Costa Rica son de planificación. Es claro que debe cambiar, y sería un proceso de varios años. ¿Ustedes están incluyendo en sus peticiones medidas de más largo plazo?
Sí, en la petitoria también se solicita que se reevalúe la cantidad de anestesiólogos que se están formando, de hecho hay un estudio de la AMA que se presentó a la JD, que dice cuántos anestesiólogos se ocupan. Sin embargo, ahora el CENDEISSS dice que no se abrirán plazas el otro año para especialización en ningún área, supuestamente porque no hay dinero.
En su opinión, ¿Qué tiene que suceder para que termine este episodio?
Flexibilidad de la JD. Talvez en este momento no están en condiciones de que se implementen las vacaciones profilácticas, pero que se firme un documento que asegure que en el 2012 o 2013 se va a hacer. Igual, nosotros estamos recelosos de esos documentos firmados, porque ya nos rompieron un acuerdo antes.
¿Y ve cercano ese acuerdo? ¿Hay disposición?
Hasta hoy lo había visto nublado. Ya hoy escuché un tono más suave, con el apoyo del 80%, que se han unido sin que medie ni siquiera el sindicato. El próximo lunes habrá llamado de la Unión Médica, por lo que es probable que el paro llegue al 95% y eso los haga cambiar de opinión.
En los medios se ha dicho que ustedes piden 15 días de vacaciones profilácticas y 5% de sobresueldo por peligrosidad. ¿Es solo esto o algo más?
La parte más importante de la petitoria es que se mejoren las condiciones laborales, sanitarias, de equipo y de infraestructura. Consecuentemente, pedimos vacaciones profilácticas, para lograr una desintoxicación física y mental. El 5% es un plus asociado, que ya reciben, por ejemplo, ortopedistas, neurocirujanos o radiólogos por la exposición a radiaciones. Nosotros nos exponemos además a contaminaciones por fluidos y por sobrantes de gases anestésicos generados en la sala, que no se evacúan. El más afectado es el anestesiólogo.
La imagen de esta huelga es que es abusiva. Incluso se declaró ilegal en un juzgado. ¿Cuáles son las razones para que la huelga sea la opción que toman?
Vea, en el 2006 se iniciaron acciones por diferentes vías, Sala IV, Salud ocupacional. La Asociación de Médicos Anestesiólogos (AMA) pidió un estudio a la CCSS, que valoró que estamos hipertensos, con colesterol alto, estrés, sedentarismo, obesidad; hacemos muchas guardias, estamos fuera de casa 3 ó 4 días enteros. En enero 2011 se llega a un acuerdo con Rosa Climent para las vacaciones. Vinieron los cambios y Zeirith Rojas, nuevo gerente médico, desconoció esto y se tomaron medidas represivas. Cercenan el derecho a huelga, argumentando falsamente que la salud de los pacientes no atendidos corre riesgo. No se atienden pacientes programados electivamente, que pueden esperar en el tiempo. Los de emergencia sí se atienden.
¿Por qué no se llega a un acuerdo con Zeirith Rojas? Seguramente se cree que habría un efecto dominó. Todo el personal expuesto querría optar por lo mismo. De cualquier manera, ya hay empleados como fitopatólogos o secretarias de rayos-X que tienen vacaciones profilácticas y no están expuestos a ningún peligro, así que no entendemos por qué a nosotros no nos las dan. Tenemos el estudio, el sí de la anterior Gerencia Médica. Económicamente, sería 5%, que nosotros hasta podríamos obviar. Operativamente, las vacaciones se cubrirían por los médicos en servicio. No entendemos la negativa. Recién se presentó una nueva propuesta de negociación. Aún no hay respuesta.
¿Cuáles son los fundamentos que se dan del otro lado de la mesa?
Ninguno. La respuesta final es simplemente "no proceden las vacaciones profilácticas para anestesiólogos".
Casi 2 mil cirugías canceladas, para personas que no son culpables del desacuerdo. ¿Le parece correcto este método y la terrible situación que provoca? Desde nuestro punto de vista, es una medida de presión justificada. No ha habido una instancia de negociación. Con Climent ya teníamos esto resuelto, pero con Rojas todo se vino al suelo. Comenzamos con paros progresivos, pero se ignoraron. Al final llegamos a esto. Desgraciadamente, el Gobierno y la JD le tratan de echar la culpa de la crisis a los médicos. El movimiento está intentando que se mejore la calidad de las salas de operaciones, del servicio, de los equipos, del ambiente. Todo esto repercute para el paciente de manera positiva.
¿Qué se plantean ante el inicio de los despidos recién anunciados?
Todo esto está siendo llevado ante los tribunales. Nosotros tenemos ya una contrapropuesta. Los despidos no van a proceder porque se violenta el derecho a la manifestación.
¿Aunque se haya declarado ilegal la huelga?
Aquí todas las huelgas se declaran ilegales en un inicio. Pero falta apelar la decisión del juzgado, ahora ante un tribunal. No entiendo cómo se despide antes de siquiera resolver en tribunales con certeza.
Las razones de la falta de anestesiólogos/as en Costa Rica son de planificación. Es claro que debe cambiar, y sería un proceso de varios años. ¿Ustedes están incluyendo en sus peticiones medidas de más largo plazo?
Sí, en la petitoria también se solicita que se reevalúe la cantidad de anestesiólogos que se están formando, de hecho hay un estudio de la AMA que se presentó a la JD, que dice cuántos anestesiólogos se ocupan. Sin embargo, ahora el CENDEISSS dice que no se abrirán plazas el otro año para especialización en ningún área, supuestamente porque no hay dinero.
En su opinión, ¿Qué tiene que suceder para que termine este episodio?
Flexibilidad de la JD. Talvez en este momento no están en condiciones de que se implementen las vacaciones profilácticas, pero que se firme un documento que asegure que en el 2012 o 2013 se va a hacer. Igual, nosotros estamos recelosos de esos documentos firmados, porque ya nos rompieron un acuerdo antes.
¿Y ve cercano ese acuerdo? ¿Hay disposición?
Hasta hoy lo había visto nublado. Ya hoy escuché un tono más suave, con el apoyo del 80%, que se han unido sin que medie ni siquiera el sindicato. El próximo lunes habrá llamado de la Unión Médica, por lo que es probable que el paro llegue al 95% y eso los haga cambiar de opinión.
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