Humanidades

Como había dicho en un post antiguo (Acción Social), humanidades en la UCR (bajo el período de Rodrigo Facio en la Rectoría) nació con la idea de forjar un pensamiento humanista en toda aquella persona que ingresara a a la institución, sin importar de qué rama del saber era su carrera. Y probablemente, esto ha sido una gran ayuda para que el aporte de la UCR en distintos campos haya sido más efectivo y con una visión más amplia de los hechos globales. De nuevo, quisiera hablar un poco más de actualidad y no de historia. Pero esta vez, voy a explicar brevemente, para quienes aún no han entrado a la u, o simplemente sean de otra institución, qué es humanidades, en qué consiste.

Dos Bloques

Humanidades como tal, está constituida por dos bloques, cada uno de duración de un semestre. Cada bloque "integra" 3 cursos, cada uno impartido por un profesor distinto: Historia de la Cultura, Comunicación y Lenguaje, y Filosofía. Añadido a esto, existe un apartado más llamado, entre otros nombres, Metodología de Investigación (donde se hace la mentada Tesina), que es impartido por todos los profesores de los otros cursos juntos. Posee también dos modalidades, la opción regular y el seminario participativo. En la buena teoría, la diferencia entre estas dos opciones, es que, como su nombre lo cita, el seminario tiende a ser más expositivo, más grupal, y el trabajo debería necesitar de habilidades más comunicativas; y por su parte, que la opción regular, es más individual y las clases más magistrales (pero esto lo critico un poco más adelante. Sigamos con la teoría). Además de esto, el seminario participativo permite añadir un curso más, ya sea el Repertorio o la Artística, que normalmente se llevarían aparte y añadirían más horas a su horario. Las clases tienen una duración de 8 horas semanales, y, en opción regular, un creditaje de 6; si se lleva con la artística 8 y con el repertorio 9. Así, por encima, en eso consiste Humanidades.

A falta de un esquema...

Transitar por generales puede llegar a ser toda una odisea. En lo personal, tenía un cierto plan que, aunque después de todo se me despedazó completamente, me hizo pasar por ambas modalidades del sistema de humanidades. En el primer semestre, cursé la modalidad regular, pero como no tenía un punto de referencia, pensé que las cosas sucedían de igual manera en mi grupo que en todos los demás. A decir verdad, tuve suerte con los profesores del primer semestre.
La profesora de lenguaje, realmente tenía una estrategia quizá muy libre de cómo llevar la clase: se estudiaba un texto, el cuál se discutía en clase prácticamente entre los mismos estudiantes, ella guíaba la discusión sin intervenir mucho; las pocas intervenciones incidían positivamente. Además, promovía la producción textual de ensayos principalmente. Por el contrario, la profesora de historia era totalmente rígida, la observación de los hechos poseía una sola visión: la discusión terminaba generalmente en que ella tenía razón. Tenía de positivo una buena forma de sintetizar la historia. Por último, el profesor de filosofía, digno de destacar diría yo, impartía clase de manera muy magistral, pero tenía derecho a hacerlo, él sabía lo que hacía. El grupo generalmente ponía más atención de lo normal en una clase de generales, ante la fundamentación que él establecía tanto de los textos estudiados como de los hechos cotidianos.
Yo, más tarde, me dí cuenta que esto no era lo que sucedía siempre. Estos profesores, cada uno a su manera, se esmeraba no por dificultar la vida del estudiante, si no por dar la clase (aunque quizá no siempre de la mejor forma, repito) e intentar formar algo de criterio para discernir ante diferentes situaciones. Esta opción regular, que se suponía más individual, resultó ser realmente muy grupal, porque un hecho muy simple: es más fácil y rápido revisar pocos trabajos. Todas las asignaciones salvo las de lectura, eran en grupo. Algo que me incomodaba. Otro dato interesante, mi tutora de tesina, la profesora de historia, fue (suene irónico quizá) quién la hizo, porque ante toda proposición ella contradecía y obligaba a establecer un argumento, que al final era propio de ella.

Pero obviando una que otra cosa, el primer semestre sucedió sin problemas. Ahora, el seminario. Desde el primer día el nuevo grupo de profesores tenía una actitud muy diferente al semestre anterior. Siendo 4, siempre presentes en clase, me resultaba algo interesante y distinto a primera vista, luego me di cuenta de que en realidad era algo molesto pues siempre alguno de los 3 (porque el de historia era el único que no lo hacía) interrumpía al otro y muchas veces sin un punto más que querer hablar. Ahora noté también que, a falta de un esquema, los profesores en realidad trabajan como quieren. Además, conocí más gente de otros grupos, lo que me sirvió para comparar. En mi propio grupo, 2 profesoras (lenguaje y filosofía) tenían en común que sólo dan cursos de humanidades. Por tanto, se esmeraban (la de filosofía con mayor ahínco) en hacer la vida imposible a los estudiantes, mediante trabajos que quizá sólo ellas entendían bajo que criterio calificaban y, peor aún, como los estructuraban para la realización. Y lo peor es que "formaban criterio"... Más bien impregnaban su criterio, y le hacían a uno saber su punto de vista. Y muchas otras veces (en exposiciones generalmente), habría preferido que me dijeran su punto de vista, en lugar de criticar a ciegas al subgrupo del "otro profesor". Para mostrar algo más: el examen final trataba de construir en 3 horas (con los conceptos de memoria) lo mismo que hicimos en 2 meses aproximadamente: un anteproyecto de tesina. La profesora se reía mientras leía las instrucciones del examen. Y peor aún, en otro grupo, de seminario también, un profesor de historia tenía la batuta y dejaba lecturas en tan excesiva cantidad, que el profesor de Música prefirió no dejar ningún texto más porque si no, no daba tiempo. En este grupo varia gente reprobó o debió ir a ampliación, y quienes pasaron, por lo general iban con la nota mínima.

Y bueno, creo que con eso cada uno puede concluir lo que quiera, pero un par de cosas más: quien se quiere ahorrar algunas necedades y muchas horas, puede hacer humanidades en la UNED, es más barato (hablando de comodidad) y fácil, es cierto; pero en la u pueden aprender a lidiar con profes y aunque muchas veces es molesto y cansado para ser generales, aparte de la socialización con gente de otras carreras, deja muchas cosas interesantes con las cuáles uno se puede ayudar a ambientarse y, con suerte, adquirir otras cosas más como estudiante...

2 comentarios:

omar dijo...

Vamos a ver... en Teoría de la Cultura tuvimos que leer el discurso que ofreció el señor Leonardo Boff en el 2007 sobre la educación "humanista" que ofrece la UCR (me gustó más el que dio en la UNA sobre medio ambiente, pero...); en fin, al pobre lo engañaron o al menos no se dio a la tarea el mismo de verificar que lo ofrecido en el plan de estudios tuviera influencia en el estudiantado (les recomiendo conseguir y analizar el texto)
Son muchas las opiniones acerca de Humanidades en la UCR: que deberían de ser al final de la carrera, que es mejor regular, que es mejor participativo, que hay que meter con Arnaldo Moya o de lo contrario no se aprende nada en historia, que son el alargue del colegio, que luego viene el Seminario de Realidad Nacional y si lo matriculamos "mal" nos toca hacer otra tesina, que nos tratan de hacer izquierdistas, que es una pérdida de 8 horas semanales más "horas reunión" de la tesina, entre otros.
Así que cada quien comulgue con un criterio, yo no soporté generales, el humanismo del cual se jactan no raya ni en el concepto (cuántos salieron de generales y no pueden decir con claridad qué es humanismo??), no hay esquema de planificación como dice el compañero, seminario participativo termina siendo la cuna del desorden, la incoherencia y la hipocrecía de los estudiantes por pasar la tesina con 10; en cambio, otros y otras verán (tal vez) generales como una oportunidad de aprender y aprehender lo que en el colegio nunca les enseñaron y que denota la incapacidad de nuestra educación primaria y secundaria de crear estudiantes con capacidad suficiente para enfrentar el sistema de educación superior.

Anónimo dijo...

Agradezco a Omar que publicara lo que piensan algunos estudiantes de mis clases, yo realmente no lo sabía, pero de algún modo motiva para seguir investigando y haciendo clases con las cosas que uno cree le pueden interesar a los muchachos. Muchas gracias.
Arnaldo Moya

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