10 Km al este del Poás

Era mediodía, cuando el país simbró en lo que fue para unos un susto, y para otros el peor acontecimiento de sus vidas. Yo, estaba sentado en el suelo re-aprendiendo a jugar jackses, con mi madre y mi hermana, cuando esta última dio la alerta y nos apuramos a buscar las llaves de la casa. Para cuando las encontramos, ya el sismo más fuerte había pasado y las líneas teléfonicas comenzaban a saturarse: unos buscando respuesta de sus seres queridos, otros buscando ayuda, a cualquiera. Mi madre, encendió el televisor y sintonizó canal 7, donde reprodujeron la repetición del preciso momento en que se daba el sismo en el set, mientras Pilar Cisneros mantenía su compostura y Randall Salazar se puso un poco pálido pensando que el ensamblado de reflectores se iba a caer... por supuesto, no me burlo: la compostura no habría servido de mucho de haber pasado algo más. Poco a poco empezaron a llegar llamadas y, unos 40 minutos más tarde, el aviso oficial del OVSICORI.

El profesional fue consultado con una pregunta, que siendo el peor momento para que eso pase, más hacían nuestros periodistas: ¿Temblor o terremoto? Evidentemente, la prensa quería que la respuesta fuese TERREMOTO, y no "un simple temblor". En un inicio, las personas del observatorio estipularon que en un país tan sísmico como el nuestro, la denominación de "terremoto" no está en función de la escala de Richter, sino que depende de las consecuencias que un movimiento sísmico tenga, y que por tanto (se pensaba en dicho momento), Costa Rica había sentido un "temblor fuerte". Más tarde nos dimos cuenta de que no había sido así. Fue terremoto. De esta manera, lo más rápido posible, las distintas móviles de los diversos canales se hicieron presentes en los lugares más afectados. Cinchona, Vara Blanca, Fraijanes, Poás. Vía terrestre y telefónica llegaron muchos reportes y vía aerea llegaron tomas que, no queriendo sonar así, eran impactantes y trágicas. Las jornadas noticiosas llegaron hasta avanzada la tarde. Un poco después del impacto noticioso y la llegada de más lamentables noticias, los distintos medios decidieron ponerse la mano en el corazón y empezar a colaborar. Pero como decía un profesor mío, con estudios en Rusia, "siempre hay alguien que maja la caca para que huela". Un par de cosas nomás. Es obvio y evidente que los sucesos son lamentables, que la gente pasa por tragedia, que es terrible lo que pasó. ¿Para qué sacar lágrimas a la gente con preguntas como:"¿Sabe dónde está el cuerpo de su esposo?" y ponerlas en pantalla? Esto lo hizo, además de muchos otros, el ex-teletica deportes, Bryan Vindas. Un poco más tarde, como era de esperar, Extra TV 42 repetía incesantemente que los hechos eran de tipo "apocalíptico", y Richard Molina ponía cara de supuesto dolor totalmente fingida, mientras hacían necias tomas de la gente deshecha en lágrimas. Tampoco voy a decir que corten apenas alguien lagrimea, quizá hay ciertas cosas que hay que ver, pero no es justo que ese dolor sea la base sobre la que trabajan nuestros medios. No quiero seguir arrugándome el hígado ante el absurdo de conseguir fama mediante el dolor humano, porque igual seguirá sucediendo.

Hay tristeza, pero ahora toca trabajar y ser solidarios.
Tuvo que sonar el Duelo de la Patria, pero hay que responder a ese triste cantar con algo más que una derrota.

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