Del otro lado

Miles de aplausos en sólo dos manos
que ahora dejan de aplaudir
y comienzan
a dejar manchas en tus ventanas,
miles de manchas desesperadas.

Huellas digitales, tinta,
sangre y vapor de sudor
ensucian tu cristal
que no se quiebra.

Llueve,
y estos dedos se recogen
en puños agotados.

Alguna mancha más.
Toco la puerta.
Sigue lloviendo.

4 comentarios:

KagosaVampire dijo...

mmm...
no se que me causo...
mmm...

ARMANDOKUN dijo...

Esta muy bonito pero me dejo dudas de este texto..

Marshal dijo...

Muy bueno.

Simón dijo...

Gracias amigos por pasar.

Me animo a decir que quisiera quebrar el cristal, pero preferiría que me abrieran la puerta. Así, siento que es posible que me la abran. :)

Saludos.

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