Sudáfrica: memorias del Mundial

El zumbido de una vuvuzela en el oído no es lo único que deja Sudáfrica 2010.

Con España campeón, ha terminado una copa que, para los estadísticos del deporte, rompió muchas expectativas. Una final inédita, el primer mundial en África, pocos delanteros, muchos defensas, muchísimos decibeles en los estadios y un pulpo enrachado prediciendo resultados.

Sin embargo, no me puedo quedar sin pensar en imágenes de antes, durante y después del mundial. Todo a pesar de ser parte de los que siente mucha emoción con el balompié.

Los más positivos, nos hablan de los números del mundial y del color de los bailes y las imágenes, además de las emociones de los aficionados. Nos hablan de los 500 000 empleos directos generados por la Copa, más los miles de indirectos, dirán que la infraestructura creada, que eso beneficia a un país que tiene 50% de su población bajo la línea de pobreza, aún siendo el de mayor PIB de África.

Pero no nos dicen para quién van esos empleos, si realmente para los desempleados y excluídos o para los que ya estaban acomodados. No nos dirán las condiciones de esos trabajos, ni por cuanto tiempo durarán. No nos hablan de los préstamos que pidió Sudáfrica, no nos hablan de cuánto de los millones que genera el Mundial se quedan allí y cuántos arrastra la FIFA al volver a Europa o cuántos se dejan los medios, que radican en otras latitudes. Nos podrán a pensar que esa población hecha a un lado prefiere "tener eso a no tener nada" y así continuarán con las bondades económicas.

También saltarán los más felices, aduciendo que al conocerse la cultura Sudafricana en el globo disfrutarán por mucho tiempo de los beneficios de este mundial en cuestiones como el turismo, que este evento marcará un punto de inflexión en este país. Aparecerá el rostro de Nelson Mandela, símbolo contra el apartheid, pero su discurso no traspasará las murallas mediáticas, abiertas sólo al espectáculo que eleva su rating y su nivel de publicidad. Menos calará en las "arenas políticas".

¿Demasiado pesimismo? A veces, estos eventos nos dejan sordos y ciegos. A veces, sólo vienen a reafirmar que, sí, somos sordos y ciegos ante lo que está alrededor. En la entrega de medallas me generó algo extraño el ver cómo una línea de hombres condecoraba a otra línea de hombres mientras atrás una línea de mujeres únicamente sostenían bandejas con medallas mostrándose "bellas". Hay muchos temas alrededor del fútbol, ya lo han dicho muchos, con mucho más créditos que yo.

No diré que no disfruté de las danzas, de los partidos y de las emociones. Sí, seguí el mundial a más no poder; hasta llené el álbum virtual. Pero no dejo de pensar en que ese sueño global de un mes y esa cara "bonita" de la FIFA es el mayor anzuelo que tiene el lado más feo del mundo.

Muchos hablan bajito y otros suenan las vuvuzelas para que nadie los oiga.

3 comentarios:

Diego Molina dijo...

Yo no diría que es pesimismo, sino que es realismo, que en nuestro mundo, lamentablemente muchas veces es lo mismo.
La gente puede creer que como el mundial fue en Sudáfrica, que para muchos es África, ya no existen todos los gravísimos problemas que sufre ese continente, causados por los países donde la FIFA tiene su casa.
Tan sólo espero que después del mundial, la gente siga teniendo presente que África existe, y que tiene necesidades que no pueden esperar.
Saludos

GAlcidesS dijo...

Yo digo que de aquí a un mes o dos, los estadios serán tugurios VIP.

H3dicho dijo...

Mae, claramente muchas veces solo vemos lo que queremos ver, y nos "hacemos los majes" con otras cosas.

Buen Post!

Saludos

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