Cone-ing (o de cómo crece una moda en Internet)


Nuestro amado internet está lleno de modas, la mayoría de ellas pasajeras, otras más duraderas. Los factores que influyen en que una moda o meme de internet trascienda el espacio, el tiempo y las culturas de este mundo me parecen lo más aleatorio que pueda existir, y no pretendo explicarlas. Pero sí puedo hablar de una que vi cómo nació y hoy convertirse en algo más grande.

Alki Stevens es un vlogger australiano en YouTube. Sus videos consisten básicamente en cortos graciosos, bromas en la calle a desconocidos y él junto su grupo de amigos saltando y disfrutando la vida en cámara lenta. Nada especial. Siempre me llamó la atención su marcado acento australiano.

Entre sus tantas ocurrencias, un día decidió intentar una nueva broma llamada Cone-ing. Consistía en manejar por el autoservicio de un restaurante de comida rápida y pedir un cono. Un helado. A la hora de recibirlo lo tomaría por la parte de arriba para capturar la reacción del empleado. La idea, que me pareció simple, divertida y muy fácil de lograr; logró 1.4 millones de reproducciones en nueve días. Hasta daban ganas de hacerlo uno mismo.


Ese fue precisamente el siguiente paso que dio Stevens con su idea, lograr que su público lo hiciera también. Con esto formó la comunidad oficial de Cone-ing. Videos de todas partes del mundo comenzaron a ser publicados en el canal de Stevens replicando la broma, y él a su vez mostraba cómo la broma se podía transformar agregando variaciones como ponerle toppings al helado antes de recibirlo, darle trofeos a los empleados o embarrar su helado en la cara. Así el Cone-ing fue tomando tintes meméticos, obtuvo su propia página de Facebook y su propio sitio web.

Hoy me sorprendí cuando recibí en mi lector de RSS un nuevo video de Alki Stevens que muestra cómo su simple idea llegó, digamos, lejos. El odiado y adorado Justin Bieber se filmó realizando la broma en varios establecimientos de comida rápida, lo cual hace doblemente extraña la situación; por un lado un individuo que no sabe cómo coger un helado, y segundo ¡es Bieber en la ventanilla!


Desconozco las razones del niño/nena al filmarse haciendo la broma, pero de seguro él no necesita publicidad. Tal vez lo hizo por la misma razón que lo hacen todos los demás, por alimentar una moda que, tenga o no sentido, se escapa de las manos del creador original para tomar vida propia con los aportes de muchos, cual bola de nieve que crece en descontrol como en las caricaturas.

Hay que ver en qué para esto, pero me parece que esta moda sin sentido no se va a detener pronto. Menos cuando se toma en cuenta que desde la publicación del primer video popular de Cone-ing apenas han pasado menos de dos meses.

1 comentarios:

Diego Barracuda dijo...

Esta divertido. Personalmente me gusta el caso de Keenan Cahill (el de los videos de lips sync), que si bien tardó más en volverse famoso (los hace desde el 2009, el primero fue Teenage dream de Katty Perry) hoy en día ha grabado ese tipo de videos junto a David Guetta, la misma Katty entre otros. Y todo empezó como una forma de entretenerse ya que por su enfermedad no podía salir de su casa. Por medio de esa promoción ha podido ayudarse con los gastos de la enfermedad.

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