Juliana Martínez: "La Caja debe ordenar la casa"

Como fue noticia, en julio de este año, la Junta Directiva de la Caja Costarricense del Seguro Social creó una comisión para analizar la crisis por la que pasa. A pocos días de entregar el informe, una de sus integrantes, la socióloga Juliana Martínez Franzoni, a quien agradecemos su tiempo, nos permitió conversar con ella vía skype. Le consultamos un poco sobre el trabajo que vienen realizando y el momento tan importante que se vive en Costa Rica para la seguridad social. Lo siguiente es un extracto de la entrevista.

Se ha hecho mucho hincapié en el tema financiero de la Caja, pero muy poco se habla de su objetivo, los asegurados. ¿Se debería reducir el tema solo a lo financiero? No. El problema financiero es un problema serio, es claro, pero fue originado en la gestión. Desde mi punto de vista, la crisis financiera creó la oportunidad de ver el problema "no financiero": la calidad, la oportunidad y la equidad de los servicios. El seguro de Enfermedad y Maternidad fue creado para resolver esos problemas, y el hecho de que no cierren las cuentas está permitiendo que se le entren a esos asuntos, que son los sustantivos.

La comisión en la que usted ha participado, ¿Es estrictamente "técnica"? Esta comisión es un grano de arena más en el importante proceso político y social alrededor de la CCSS. Miembros de la comisión desde un inicio dijeron que la Comisión era más que solo "técnica". Vos podés poner tu conocimiento "técnico" al servicio de cierta visión de país, por lo que no se puede decir que sea una comisión técnica "a secas", es un tema altamente político. Se puede resolver la crisis financiera cerrando EBAIS o resolviendo el conflicto de intereses público-particular. Para mí esto último está en el corazón de la crisis financiera.

Cuando ustedes brinden el informe que preparan, ¿Qué se hará con esa información? El informe lo entregamos el 29 de setiembre a la Junta Directiva. Son recomendaciones sobre ingresos, gasto y gestión. Para mí, muchas de esas recomendaciones, si se resuelven, permitirían dar un salto cualitativo en lo que interesa: calidad, oportunidad y equidad. Este es un momento para "ordenar la casa". Salvo que se opere bajo la idea de que "en río revuelto ganancia de pescadores", lo lógico ahora sería ordenar primero y luego decidir unos u otros ajustes.

¿Cómo ve usted ese gran proceso de "ordenar la casa"? Primero, tiene que tocar a la conducción superior de la institución. Renovarla, oxigenarla, transformarla. Allí hay mucho qué hacer. Algunas de las personas que están ahí pueden ser muy buenas, pero en general son personas que le deben sus puestos a otras personas que, a su vez, le deben el puesto a otras personas. Esto no permite independencia técnico-política, la cual hay que recuperar. El pedido de las renuncias de todas las gerencias va en la dirección correcta, pero depende mucho del criterio con que se llenen esos cargos de nuevo. Después, en el nivel de atención es trascendental devolverle la confianza a la gente que trabaja en la Caja de que se pueden hacer las cosas mejor. Quienes trabajan en EBAIS y Hospitales, necesitan tomar decisiones en el corto plazo que permitan dar saltos cualitativos en los servicios que prestan. Esto no se puede hacer pensando en la Caja como un todo, hay que pensar en áreas geográficas pequeñas. Ahí podés pensar en resolver la lista de espera, que la gente no tenga que ir a las 5 a.m. para una cita, dejar de pagar horas extras innecesarias y carísimas, etcétera.

De hecho, hay un gran sector de la población que vive cotidianamente los problemas de la CCSS. ¿Hay ahí un “músculo político” potencial para cambiar la CCSS? En general, en materia de salud, es muy difícil la organización de las personas usuarias, porque son intereses difusos, pocos se preocupan hasta que les afecta directamente. Por eso es importante que los sectores sociales medios, que son más peleones y que tienen más voz, estén dentro de los servicios públicos, que la CCSS sea para toda la población. De eso depende la calidad de los servicios que reciben quienes no tienen capacidad de pago.

Esos sectores medios son los que se están defraudando más, pues pagan y a cambio reciben un servicio deplorable. ¿Será posible convencerles de que la Caja se puede recuperar y ponerse de su lado? Este es el tema central. Es posible, pero es difícil. Hay muchas personas que están trabajando con un sombrero en lo público y uno en lo privado. A esas personas no les interesa trabajar bien en lo público, porque con ello ganan en lo privado. Al igual que con un mecánico, con un médico dependemos de quienes saben. Si dependés de quien sabe, estás en problemas si a esa persona le interesa simplemente lucrar y no solucionar tus problemas.

"Una persona ultra defensora de la seguridad social ayer me dijo que en 36 años de cotizar para la Caja solo una vez había ido al seguro social y habia tenido una mala experiencia. Recuperar la seguridad social significa que alguien como ella haga uso muy activo de los servicios para los cuales contribuye. De no ser así, el seguro es vulnerable al mismo conflicto de intereses que hace que hoy, para ella, no funcione."

Ustedes han hablado con muchos sectores en estos días. ¿Hay fe en recuperar la caja o el ánimo es pesimista? Hay muchísimo malestar con la situación de los servicios hoy, pero hay mucha expectativa con la idea de recuperar un seguro solidario que resuelva los problemas. Hay mucha indignación porque no queda claro si la Caja es de todos o de unos pocos.

¿Y hay voluntad política? Que haya o no voluntad politica depende en realidad de que haya voluntades politicas. Por ahora la mayoria de los actores oficiales dice no querer sacar "los pies del plato". A la vez, varios actores vienen hablando de cambio de modelo. Habrá que ver.

¿Se trata de un "ahora o nunca"? Sí. Hay muchas presiones desde el mercado y el negocio con la enfermedad. Si no es ahora, es difícil que sea después.

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